Guías · Sitios web
Qué preguntar antes de contratar a quien te hará el sitio
Antes de pagar, pregunta a nombre de quién queda el dominio, quién guarda las claves, qué incluye el precio y cuánto cuesta mantener el sitio cada año, y pide las respuestas por escrito. Si el dominio queda a nombre del proveedor, si no hay cotización escrita o si nadie sabe decirte qué pasa cuando dejas de pagar, es una alerta. Aquí van las 10 preguntas, por qué importa cada una y qué respuestas deberían preocuparte.
En corto: lo que nunca debería quedar en manos del proveedor es el dominio. Recuperarlo depende de que esa persona quiera traspasarlo. Al final hay una lista para imprimir.
¿A nombre de quién queda el dominio?
El dominio .cl es la dirección de tu negocio, y tu correo también depende de él. En NIC Chile cada dominio tiene un titular, que es su dueño, y ese titular tienes que ser tú o tu empresa, aunque el proveedor haga el trámite. Puedes revisarlo en la búsqueda Whois de nic.cl, que muestra el titular y la fecha de expiración. Desconfía si te dicen algo así:
- «Lo dejo a mi nombre para que no te compliques con las renovaciones.»
- «El dominio viene incluido», sin decir a nombre de quién.
Cómo registrarlo está en la guía del dominio .cl en NIC Chile.
¿Quién va a tener las claves?
Estos accesos tienen que ser tuyos: la cuenta de NIC Chile, el panel del hosting, el administrador del sitio, Google Search Console y el correo con que se recupera todo eso. El proveedor necesita entrar para trabajar, pero con un usuario propio que puedas borrar cuando termine.
- «Las claves las manejo yo, por seguridad.»
- Te pide tu clave personal por WhatsApp en vez de crearse un usuario.
En cómo darnos acceso contamos cómo lo hacemos nosotros.
¿El sitio es mío si dejo de pagar?
Hay dos formas de trabajar, y tienes que saber cuál te ofrecen. En una pagas el sitio y pasa a ser tuyo. En la otra lo arriendas con una mensualidad y, si dejas de pagar, se apaga. Pregunta qué pasa con el diseño y los archivos el día que quieras irte, y que la respuesta quede por escrito.
- «Si te cambias de proveedor, el diseño se queda con nosotros.»
- Una permanencia con multa que nadie te mencionó al cotizar.
- Un sitio que no se puede copiar a otro hosting.
Lo que hacemos nosotros es tuyo una vez pagado el total, como dicen nuestros términos.
¿Qué incluye el precio y qué no?
Un precio sin alcance escrito no sirve para comparar. Pide una lista con el número de páginas, si se ve bien en el celular, si trae formulario, certificado SSL y SEO básico, cuánto hosting incluye y quién paga el dominio. Y también lo que queda fuera: textos, fotos, licencias o carga de productos.
- «Eso lo vamos viendo en el camino.»
- Un precio total sin detalle ni fecha de entrega.
Qué mueve el precio lo explicamos en cuánto cuesta una página web.
¿Cuántas rondas de cambios incluye?
Una ronda es una vuelta de correcciones sobre lo acordado, como mover una sección o corregir un texto. Agregar una página nueva ya es un cambio de alcance. Pregunta cuántas rondas hay, qué cuenta como cambio y cuánto cuesta lo que se salga de eso.
- «Cambios ilimitados», sin decir hasta cuándo. Suena bien, pero es fácil que el proyecto no se cierre nunca.
- Cobros por cambios que nadie te cotizó antes.
¿Quién escribe los textos y pone las fotos?
Es lo que más atrasa un sitio. Si los escribes tú, pide una lista de lo que necesita cada sección y pregunta si el plazo corre antes o después de entregarlos. Si los escribe el proveedor, pregunta si está incluido. Y pregunta de dónde salen las fotos: una imagen sacada de Google tiene dueño, y el reclamo te puede llegar a ti.
- «Pongo textos de relleno y después tú los cambias.»
- Fotos bajadas de internet, sin licencia.
¿Cuánto cuesta mantenerlo al año?
Hacer el sitio se paga una vez; el dominio, el hosting, la mantención, las licencias y el correo, todos los años. Pide esa suma, y el precio del segundo año. Un sitio a medida casi no necesita mantención; uno en WordPress necesita actualizaciones todos los meses.
- «El primer año va todo incluido», sin decir cuánto cuesta el segundo.
- Un WordPress sin nadie a cargo de actualizarlo.
Hicimos la suma con nuestros precios en cuánto cuesta una página web y en ¿Sitio a medida o WordPress?
¿Hay contrato y boleta o factura?
Para un sitio chico basta una cotización escrita, aceptada por correo, con lo que se hace, el precio, el plazo, la forma de pago, la garantía y de quién es el trabajo. Por lo que pagas tiene que haber boleta de honorarios, boleta o factura. Si tu empresa paga IVA, con factura lo usa como crédito fiscal.
Si contratas como persona o como micro o pequeña empresa, la Ley 19.496 te da al menos 30 días hábiles para reclamar si el servicio queda mal (artículo 41, aplicable a micro y pequeñas empresas por la Ley 20.416).
- «Sin boleta te sale más barato.»
- Todo el pago por adelantado, sin nada escrito.
¿El sitio va a cumplir la Ley 19.496 y la Ley 21.719?
Las dos obligan a tu negocio, no a quien hace el sitio, así que conviene que salga listo. La Ley 19.496, del consumidor, pesa sobre todo si vendes en línea: antes del pago, el sitio tiene que informar de forma destacada el derecho a retracto y dejar leer y guardar las condiciones, y después hay que mandar una confirmación escrita (artículos 3 bis y 12 A).
La Ley 21.719, de datos personales, rige desde el 1 de diciembre de 2026 y alcanza a cualquier sitio con formulario. Exige, entre otras cosas, una política de privacidad publicada. Lo vemos punto por punto en la guía de la Ley 21.719. No somos abogados, pero quien te hace el sitio tiene que entender de qué le hablas.
- «Eso es tema de tu abogado», sin saber qué necesita el sitio.
- Te copia la política de privacidad de otro sitio.
- Instala Google Analytics o el píxel de Meta sin aviso de cookies.
¿Qué pasa si el proveedor desaparece?
Quien te hizo el sitio puede cerrar o dejar de contestar, y si el hosting está en su cuenta, el sitio se cae cuando deja de pagarlo. Pregunta en la cuenta de quién queda alojado y si puedes descargar los respaldos tú.
La pregunta también vale para nosotros, que somos un equipo pequeño. Por eso lo dejamos escrito: si un día dejamos de ofrecer un servicio, te avisamos con al menos 60 días corridos de anticipación y te entregamos tus archivos, respaldos y accesos.
- «Tranquilo, todo está en mi cuenta.»
- No hay ningún respaldo que puedas descargar tú.
Si ya te pasó, empieza por recuperar el control de tu sitio.
¿Qué reviso antes de firmar? Lista para imprimir
Para imprimirla o guardarla como PDF, usa Imprimir en tu navegador (Ctrl + P, o Cmd + P en Mac) y llévala a la reunión.
- El dominio queda a mi nombre o al de mi empresa.
- Tengo acceso de administrador a NIC Chile, al hosting, al sitio y al correo.
- El proveedor entra con un usuario propio, no con mis claves.
- Sé qué pasa con el sitio si dejo de pagar.
- Tengo por escrito lo que incluye el precio y lo que no.
- Sé cuántas rondas de cambios hay y cuánto cuesta un cambio extra.
- Está claro quién pone los textos y las fotos.
- Sé cuánto cuesta el segundo año.
- Hay cotización aceptada, garantía escrita y boleta o factura.
- El sitio sale con política de privacidad y, si vendo en línea, con el derecho a retracto a la vista.
- Puedo descargar un respaldo completo.
Haznos estas mismas preguntas
Te respondemos cada una por escrito, junto con la cotización, en 1 día hábil. En resumen:
- El dominio queda a tu nombre y te entregamos todos los accesos.
- Lo que hacemos para ti es tuyo una vez pagado.
- Una ronda de cambios antes de publicar; lo extra se cotiza antes.
- Factura y garantía de 30 días hábiles.
Preguntas frecuentes
¿Es mala señal que el proveedor pida acceso de administrador?
No, lo necesita para trabajar. La mala señal es que use tus claves personales en vez de un usuario propio, o que tú no tengas tu propio acceso de administrador.
¿Qué hago si el dominio ya está a nombre de quien me hizo el sitio?
Pídele por escrito que lo traspase a tu nombre o al de tu empresa, y revisa en el Whois de nic.cl cuándo vence. Si no responde, en recuperar el control de tu sitio vemos qué hacer.
¿Me conviene más un freelancer o una agencia?
Depende menos del tamaño que de las respuestas a estas preguntas. Una persona sola o un equipo pequeño funcionan bien si el dominio y los accesos quedan a tu nombre y todo está por escrito.
¿Hace falta un contrato para una landing?
Un contrato largo no, pero sí algo escrito. Una cotización aceptada por correo, con el alcance, el precio, el plazo y la garantía, deja claro qué se acordó.
¿Te quedó otra duda? Escríbenos a contacto@pudaz.cl y te respondemos en 1 día hábil.